29.12.16

SOBRE EL LIBRO "MUNDOS PROBABLES" DE LILIAN GUEVARA

El universo, vasto y sorprendente, no es más que una colección de pequeñas cosas, breves instantes cargados de sucesos. La mente, que puede contenerlo todo, no es más que una colección de discretos impulsos, infinidad de pequeños pensamientos. En ellos existe el lenguaje: la palabra que nos permite recrear el mundo e inventar otros nuevos.

Pero no es suficiente con la palabra. Se requiere de un demiurgo que con paciencia y mucho oficio literario construya lugares, fabrique situaciones y convoque personajes para que las vivan en estos mundos forjados con palabras que buscan explicar un poco cómo funciona el universo y de qué está hecha la humanidad.

Puede adquirirlo [[AQUÍ]]
En este libro, Lilian Guevara lo hace: con un lenguaje hermoso, propio de la poesía, convoca personajes asombrosos, los rodea de símbolos poderosos y los coloca en situaciones tramadas con mucho cuidado de las que se vale para ensayar diversas facetas de la naturaleza humana y la sociedad.

Personajes como la madre idealista, la abuela pragmática, un alterego que a veces es médium y a veces es maga, un hijo que es la pureza, una hija que es la esperanza, un amor que no es nombrado, una procesión que lleva horrores en los hombros y una multitud que aspira a la eternidad.

Símbolos como una puerta roja, unos zapatos de charol, cientos de mariposas, la vasija de helado, las estrellas, los enigmáticos monicongos, los lobos en los juegos infantiles, el dinosaurio y la lagartija de millones de años que nos hace vernos, tan efímeros, insignificantes.

Personajes y símbolos interconectados por múltiples hilos que la autora teje y desteje a su antojo, gracias a un dominio fino del tiempo narrativo que le permite, en un instante, llevarnos como por unos agujeros de gusano a través de épocas distintas, lugares remotos y situaciones diversas. Con esta técnica, casi sin que lo notemos, en apenas unas líneas, vemos gente que avanza y retrocede en el tiempo, edificios con patios y jardines que aparecen y desaparecen desmontándose ante nuestros ojos, o la historia que cambia de la escala de un instante, un año, un siglo, a la inasible, inmensa, de las eras geológicas.

Con estas técnicas y sobre estos elementos narrativos, Lilian Guevara monta las historias de sus personajes. Relatos que no solo son ocurrencias interesantes, sino dispositivos que con inteligencia ha ido creando a lo largo de años, ensamblándolos en un orden cuidadoso, para hacernos reflexionar sobre el ser humano. Historias en las que medita sobre las relaciones sociales y materiales, soledad y desesperación, el amor que es como la música y la poesía, y la búsqueda denodada del conocimiento que podría salvar a la humanidad, como lo ha hecho antes.

*****

Mundos probables es un libro de 51 textos breves, estrechamente relacionados, en los que Lilian Guevara nos comparte sus reflexiones filosóficas y sus preocupaciones sociales, con sensibilidad, ironía y algo de sarcasmo. No son cuentos, no son poemas, no son ensayos, son textos que rompen con los límites de estos géneros literarios, conjugándolos. Es un libro que ha sido trabajado con paciencia y oficio literario, con la dedicación de la artista que no tiene apuro, con la calma de la pensadora profunda que por décadas ha analizado los problemas de la sociedad en la que vive, con la garra e ingenio de una persona brillante. Es un libro que nos muestra las múltiples facetas de la humanidad con sus obsesiones y necesidades, sueños y esperanzas.

20.12.16

LA GUERRA SICOLÓGICA DE LA INVASIÓN A PANAMÁ

En 1989 Panamá fue objeto de un experimento infame, una estrategia de manipulación cuidadosamente diseñada y ejecutada con éxito por una unidad especial de operaciones sicológicas del ejército de los Estados Unidos. Las estrategias e instrumentos usados les dieron resultados exitosos cuyos impactos aún afectan la psique del panameño.


Cuando EEUU bombardeó e invadió Panamá, el 20 de diciembre de 1989, llevaba casi dos años trabajando en una operación de manipulación sicológica que siguió hasta bien entrado el año 1990 (1) . Los encargados eran los miembros del 4o Grupo de Operaciones Sicológicas (4th Psychological Operations, PSYOP), hoy conocido como el 4th Military Information Support Group, con sede en el Fuerte Bragg en Carolina del Norte, cuyo lema es "Verbum vincet" (la palabra vencerá).

Los intereses ocultos


Como en toda operación de esta naturaleza (2) , se buscaba influir en las «emociones, motivaciones, razonamiento objetivo y a la larga en el comportamiento» de los individuos, grupos y autoridades de ambos países. A los de Panamá, para que aceptaran la invasión como una "liberación"; a los de EEUU, para que vieran la guerra injusta a la que sometían a un país muy pequeño, de menos de 1% de su población, como un "regalo" de democracia y justicia. Como objetivo no declarado, no sólo de la operación sicológica, sino de todo el proyecto de invasión, se quería contrarrestar al Subcomité del Senado sobre Terrorismo, Drogas y Operaciones Internacionales, dirigido por John Kerry, que desde 1986 sostenía que el gobierno de ese país no había hecho nada en cuanto al narcotráfico en la región (3)  y, desligar a Reagan y a Bush (en pleno periodo electoral) de las razones que en ese entonces eran desconocidas por el público y que serían admitidas por la CIA en 1998 (4) : que el gobierno estadounidense apoyó a los Contra en Nicaragua, inundando de la droga crack la ciudad de Los Angeles, California para financiarlos. Operación en la que Noriega los había apoyado.

Podría decirse que para el equipo de especialistas en guerra sicológica iba a ser un trabajo fácil. Para que lo fuera más, a los pocos meses de empezar, en febrero de 1989, a Noriega le levantaron cargos por narcotráfico y lavado de dinero. Con ello era más sencillo convencer a la opinión pública de EEUU de que se trataba de un monstruo capaz, él solo, de poner en peligro a los casi 250 millones de habitantes de ese país. En Panamá, donde Noriega tenía problemas crecientes, ni siquiera los que hacían negocios con él lo iban a defender de las acusaciones de EEUU.


Así, antes del conflicto armado, el trabajo involucró la manipulación de medios (5) (6)   de comunicación locales e internacionales, trasmisiones de radio, por teléfonos y máquinas de fax (no existía el internet, así que caricaturas, noticias y artículos circulaban como facsímiles); movimientos de tropas y ejercicios en territorio panameño; y el aprovechamiento de cada bravuconada de Noriega, como la golpiza a Ford y el asesinato de su guardaespaldas, la famosa escena con el machete, o la balacera frente al Cuartel Central de las Fuerzas de Defensa en la que murió el infante de marina Robert Paz.

Y durante la guerra (7) , consistió en el uso de volantes, camisetas y pancartas previamente diseñadas; la deshabilitación de las transmisiones que se opusieran a la invasión; la publicación en los periódicos de caricaturas creadas para este conflicto por un tal Tim Wallace, alias LOBO, que ni siquiera hablaba español pero que usaba muy bien los elementos de la cultura y la política panameña; noticias controladas en medios impresos, radiales y televisivos (memorable la visita a la casa de Noriega donde se mostraban enormes bolsas blancas con el logo del Banco Nacional de Panamá, llenas de dinero y parafernalia de la utilizada para la santería, religión que en Panamá los más conservadores relacionan con la brujería y en Estados Unidos con el Vudú); el uso de altoparlantes con música estridente o mensajes leídos por hispanohablantes; las llamadas telefónicas directas con informaciones o amenazas; la distribución de pancartas alusivas a la extradición de Noriega o a la bienvenida a las tropas invasoras, tanto en cartón como en tela; todo el material necesario para lograr que los miembros del ejército panameño entregaran sus armas y pasaran a formar parte de la nueva policía, para la que ya se habían diseñado hasta las placas (con un mensaje alusivo, de orgullo renovado, a los que aceptaran ser miembros) y los emblemas que siguieron usándose; permisos para portar armas para ser firmadas por las nuevas autoridades y, para los más bravos, carnés de afiliación a los boinas negras arnulfistas con los colores de esa agrupación.

La campaña de manipulación

Tal vez no sabremos nunca si otros actos fueron planificados y su ejecución dirigida por esta organización para convencer a la opinión pública de la supuesta justicia de esta guerra no declarada. Lo que sí sabemos es que Noriega, que en 1970 fue alumno de la Escuela de Operaciones Sicológicas de la Armada de EEUU en Fuerte Gulick, en Panamá, no pudo con la avalancha de información y terminó buscando santuario en la iglesia antes de entregarse a los EEUU, mientras que los miembros de las Fuerzas de Defensa se rindieron rápidamente. 


El panameño común, constantemente manipulado por la televisión comercial, fue aun menos capaz de enfrentar esta parte sicológica de la guerra y, a pesar de las imágenes de El Chorrillo incinerado y sus miles de habitantes desplazados, de los carros aplastados en las calles y las historias de vecinos de todos los sectores de la ciudad de Panamá, Colón o Río Hato heridos de bala o muertos por unos muy eficientes soldados, hoy recordamos las imágenes, que le dieron la vuelta al planeta, de la gente celebrando la llegada de las tropas estadounidenses.

Manipulados por una propaganda muy bien tramada, el día después de Navidad, los canales de televisión controlados por los militares ocupantes revelaron que Noriega tenía dos días de estar refugiado en la embajada del Vaticano. No sabemos con certeza por qué demoraron ese tiempo en revelarlo, pero fue una información mantenida en secreto hasta ese momento. Las escenas transmitidas, que podemos ver en internet hoy, muestran el área controlada por tropas estadounidenses en varios vehículos artillados, sobrevolada por enormes helicópteros de guerra, y un grupo de personas que se había reunido en el área durante la tarde, portando pancartas en español y en inglés: "Noriega must be judged not exiled"; "Asilo no! Justicia"; "Otro Noriega nunca más"; "Justicia justicia justicia". Luego, las personas declarando ante las cámaras de manera contundente sobre la necesidad, no de juzgar a Noriega, sino de entregarlo: «Pero nosotros no estamos de acuerdo en que Noriega se quede aquí en Panamá. Si los gringos vinieron por él, se lo tienen que llevar a él y a los secuaces». A partir de esa transmisión, la gente comenzó a llegar al área voluntariamente. Recibieron con gusto (aunque no sólo esa noche y en ese lugar) camisetas con las banderas de los dos países, mensajes de bienvenida, paz y agradecimiento por la libertad y la democracia.

Los resultados del experimento

Nadie se preguntó cómo pudo imprimirse ese material a favor de la invasión, si la circulación de las personas estaba restringida y la ciudad de Panamá había sido desmantelada por un saqueo general, sin contar que el país llevaba meses casi detenido, con los bancos cerrados por un largo embargo internacional, y las imprentas y locales publicitarios, entre otros comercios no indispensables, cerrados por falta de dinero.

Preguntas que no se hacían en ese entonces y todavía no se hacen. En la mente de la mayoría de los panameños siguen grabadas varias ideas, que persisten a pesar del paso de los años y de otras evidencias.

Por ejemplo, a pesar de tantos libros de tácticas militares publicados en EEUU en los que se describen las batallas (8)  que se dieron en Panamá y Colón, incluyendo la del antiguo aeropuerto de Paitilla, que resultó en la mayor cantidad de muertos para los afamados Navy Seals (9) , la mayoría todavía cree que los estadounidenses no encontraron ninguna resistencia.
Aún con la información conocida de médicos, enfermeras y otro personal, además de conductores de ambulancias, carros de bomberos y taxis que pusieron en riesgo su vida, muchos de ellos heridos o muertos tratando de llegar a los hospitales o atendiendo las múltiples emergencias que se dieron esa noche de destrucción, es común que se siga diciendo que durante la invasión el panameño actuó de manera cobarde.

A pesar de la disponibilidad de tantos videos (hoy en internet) tomados por el mismo ejército de los EEUU, mostrando la intensidad del bombardeo al que fue sometido El Chorrillo durante toda la noche, todavía se repite que las viejas casas de madera de ese barrio fueron incendiadas por allegados a Noriega al día siguiente. Casas que, en tiempos de paz, se incendiaban constantemente de forma accidental.

Aunque hoy sabemos que la ubicación de Manuel Antonio Noriega al momento de iniciarse las hostilidades era conocida por EEUU, que manejaba sus operaciones de inteligencia para toda la región desde Panamá, se insiste que los muertos, los miles de desplazados, sobre todo los de El Chorrillo, pero también los llevados desde Río Hato, eran necesarios para atraparlo y sacarlo del poder.

Y se sigue creyendo que el repudiado saqueo era inevitable y no el crimen de guerra que fue, imperdonable para el ejército profesional más poderoso del mundo, que durante esta ocupación militar tenía la obligación de realizar las funciones policiales, bomberiles y de otras organizaciones civiles desmanteladas por ellos desde la primera noche.

Por supuesto, no todos los planes de esta organización funcionaron debidamente, como fue el caso de la música estridente que usaron para amedrentar a Noriega, acto que, aunque cautivó al público, fue muy criticado por diversos expertos militares (10).  Sin embargo, la operación fue tan exitosa que sabemos que mucho de lo que aplicaron en Panamá fue utilizado en mayor escala, y de forma refinada, en las guerras siguientes en las que EEUU participó (11).


La reconstrucción de la memoria

En Panamá, es indiscutible que el 4th PSYOP Group logró su cometido de influir en la mente de la gente para que aún, casi tres décadas después, vean la invasión y todas sus consecuencias horrorosas como algo inevitable, y como el regalo de una liberación.

Urge ahora a los panameños reconstruir los hechos, revelar la verdad, investigar todo lo relacionado con esta guerra no declarada, contar y nombrar a los muertos, que no pueden seguirse viendo como material descartable en una lucha de poderes, exaltar a los héroes y corregir el daño realizado por estas organizaciones dedicadas a la manipulación sicológica y cultural. Daño más terrible, por sus efectos a largo plazo, que toda la destrucción causada al país por los bombardeos.


Referencias 

(1) Friedman, H. A. U.S. PSYOP IN PANAMA (OPERATION JUST CAUSE).
(2) --. "Joint Publication 1-02, DOD Dictionary of Military and Associated Terms". US DOD, 8 de noviembre, 2010.
(3) Informe del Subcomité del Senado sobre Terrorismo, Drogas y Operaciones Internacionales, presidido por John Kerry, publicado en diciembre de 1988.
(4) --. CIA admits it overlooked Contras' links to drugs (http://www.cnn.com/US/9811/03/cia.drugs/). CNN, November 3, 1998.
(5) Emily Davidson. Espectros y daños colaterales: memorias mediáticas de la invasión estadounidense de Panamá. A contra corriente. Vol 12, No 1, Otoño 2014, 30-53.
(6) Cohen, J.; Cook, M. How Television Sold the Panama Invasion. The media go to war.
(7) Sandler, S. "Cease resistance: it's good for you: a history of U.S. Army combat psychological operations". United States Army Special Operations Command, Directorate of History and Museums. 1996.
(8)Phillips, R.C. Operation JUST CAUSE: The Incursion Into Panama. Didactic Press, 2015.
(9) Walker, G. "At the Hurricane's Eye". Ballantine Books, 1993.


Versión completa del artículo publicado en La Estrella de Panamá donde se puede ver [[AQUÍ]].

22.9.15

EL PAPA Y FIDEL HABLARON SIN INTÉRPRETE

Buscando en internet algo sobre el Caribe, vi ayer una noticia que decía «Il Papa e Fidel hanno parlato senza interprete». Reído, abrí el texto de la noticia y la leí completa: ¡Claro!, no era un gazapo de los redactores italianos, se refería a la visita del polaco Juan Pablo II a la isla en los noventa y no a la del argentino que se reunió en estos días con cada uno de los hermanos Castro en La Habana.

Seguí rebuscando, picado por la curiosidad, y me encontré con una foto publicada por la misma iglesia católica a través de su agencia ACI Prensa que muestra a Francisco rezándole a la Virgen de la Caridad del Cobre o, visto de otra manera, muestra al Obispo de Roma, vestido de blanco perfecto, incluida la cabeza cubierta con el mismo color sagrado, ofreciéndole flores y oraciones a Ochún, la orisha del amor, la femineidad, la sensualidad y de todas las cosas por las que vale la pena vivir. ¿Qué le pediría Bergoglio a Ochún? Lo sabrán los espíritus del Caribe.


Pero, por algún motivo, mientras observaba la foto, no podía dejar de pensar en la letra de esa vieja canción de la superdotada Xiomara Alfaro, conocida en su época como el Ruiseñor de la Canción, donde pedía «Ochún, Ochún, mi Ochún, yo quiero un negrito lindo pa que quiera mucho a su mamá [...] que sea guapo y fuerte, que tenga libertad, pa que los mayoral no le pueda pegar».

10.11.14

SOBRE EL POEMARIO "Y POR ESTE COLOR DE LA PIEL" DE VANNIE ARROCHA

La poesía revela este mundo; crea otro.
—Octavio Paz en El arco y la lira.

La poesía revela este mundo; crea otro. Un mundo que parte de esa singularidad que es la mente del poeta. De su capacidad para observar, asimilar y recrear el universo una y otra vez alrededor de ese punto único de vista. Punto íntimo y personal de vista. Colección de los cuales, la poesía, vuelve a formar una y otra vez uno, dos, tres, infinitos universos. La poesía revela este mundo; crea otro. Y otro. Y otro. Los universos poéticos que coexisten con nuestro universo, enriqueciéndonos.

En la primera de tres partes de este libro de Vannie Arrocha, la poeta nos recrea el universo desde su posición singular, desde su perspectiva femenina, desde la generación en la que le ha tocado vivir, desde el centro de su personalidad desde el que nos invita, ¿quién quiere escapar conmigo?:
El mundo se mueve
danza, danza
hay silencio y ruido a la vez
están tomados de la mano
alucino
¿estoy afuera?
El universo se abre a nuestros pies. Como un abismo infinito, extraño, fascinante, tentador. Un universo poblado de mariposas ciegas, de autómatas, de fantasmas, de héroes que nunca llegan, de sitios singulares, de los sonidos de dios y del diablo, de una infinita cantidad de estímulos ante los que la poeta se rinde, saturada, con dolor, recogiendo una a una las lágrimas.
porque la realidad nos supera,
el realismo no es mágico
es cruel
Cruel y doloroso. Sobre todo en esa parte del abismo que es el Panamá de Vannie Arrocha. El Panamá de esta segunda década del siglo XXI y de la segunda parte de este poemario. Donde dar un beso puede ser un delito. Donde una mujer vale si es sumisa y, más aún, si tiene senos grandes, aunque sean de mentira. Donde la escuela del amor está vacía y a nadie le importa con nadie. Donde los derechos humanos sólo son válidos para ciertas personas, para quien no es mujer, ni pobre, ni homosexual, ni enfermo, ni mucho menos el antiguo “chiquillo hijueputa que no hace caso” hoy preso, nombrado con el eufemismo: “privado de libertad”. Porque en Panamá el niño educado por la calle, abusado por todos, hijo de padre amnésico, no solo terminará en la cárcel, sino que allí puede ser quemado vivo, como le sucedió a esos menores inmolados por sus propios custodios que, con horror, vimos morir en televisión mientras proferían ese grito espantoso: “Ay mamá, me duele...”.
fui un adolescente criminal
pero estas llamas
me han arrancado todo
todo lo malo.
Tras ese recorrido por la injusticia social de su país, en la tercera y final parte del poemario, Vannie Arrocha se retrae a la intimidad. Al universo personal. El universo del “yo” que, como comprendió Rimbaud, es un “otro”.
Entre tu forma y mi forma, encontré la figura perfecta.
Espejo que hacemos entre dos y que, para que resulte bien, debe ser entre complementos, como entendió Simone de Beauvoir. Entre iguales y con reciprocidad: ni tú eres tan malo, ni yo completamente estúpida. En una relación donde la satisfacción es mutua, sin dominación de una u otra parte.
Eres el hombre que riega mi cuerpo
que hincha mis senos
que me deja sentirme mujer, inocente o animal
que tiene permiso de entrar y salir por el origen,
por mi nombre.
Universo de la sensualidad. La poeta atraviesa el mundo de los deseos: una cartera, las lluvias de octubre, Cuba, unos zapatos rojos, la llegada del verano panameño en diciembre, o el amor siempre complejo. Complejo por sus motivos. Complejo en el tiempo o en el espacio. Complejo amor que rompe esa simetría de la figura perfecta.

En la primera parte del poemario, Vannie Arrocha nos declara: Soy una bestia inculta que desea educarse en el amor. Pero tras ese recorrido por el universo inmenso, por la conocida patria que se expresa con un grito, y ya desde la intimidad, nos dice: Yo no sé amar ni quiero aprender. ¿Se rinde la poeta en esa búsqueda del amor? ¿O descubre finalmente lo que buscaba sobre sí misma al proyectarse en el otro?
Fue sencillo
espontáneo ser feliz
tú en mi
yo en ti
sumergidos
bajo un cielo imperecedero
dos mortales
ingenuos
mentirosos
No siempre se tiene la oportunidad de presentar la primera obra de un poeta. En este caso, una poeta muy prometedora. Con paciencia, durante cinco años, Vannie Arrocha ha forjado los poemas que nos entrega en este libro, en este viaje que te invito a que realices con ella.

A buena hora nos presenta Por este color de la piel.