21.3.07

PIEL DE TIGRE

En el suelo de mi cuarto está la piel curtida de un gran gato americano. No sé quién, ni porqué, cometió la gran bajeza de quitar la vida a tan noble felino. Le arrancaron la hermosa túnica veteada, que en vida le sirvió de guarida contra el frió y la humedad, y de cuartel en la caza entre la maleza.

La curtieron por tres meses con mangle y agalla, y la secaron al salobre viento de este desierto creado por los hombres. Y aquí está. Una parte de aquel magnífico tigre, que mató grandes vacas y veloces venados, desgajándoles el cuero con sus afiladas garras y colmillos. Hoy está aquí, a mis pies, aquel que un día fue el terror, capaz de ver en la noche, oler a la distancia y oír lo inaudito, aquel cuyo olor fue miedo y su grito muerte. Aquí, en mi propio cuarto, yace en el suelo la piel del jaguar que algún hombre mató de un ruin y cobarde tiro de escopeta.

¡Qué desperdicio! ¡Qué falta de conciencia! Tanta belleza la de la suave piel moteada de ese esbelto y ágil animal, y hoy sólo es una infame e indigna alfombra.

Sus ojos, nariz y oídos ya desaparecieron, pero aquí, en su antiguo abrigo todavía quedan los orificios. Y aún asustan. Igual que aún atemorizan las grandes patas que conservan los enormes hoyos que una vez penetraron sus agudas garras.

No sé qué hacer. No puedo dormir en esta madrugada, pues me parece que el alma del tigre aún puede acechar en la noche. Y su piel está aquí. Y la toco levemente y la acaricio con fascinación. Ahora es dura, pero qué suave y flexible debió ser cuando corría libremente cubriendo a su dueño.

Y mientras le paso la mano por encima, esta se me vuelve de color pardo. Y se ve hermosa, pues está moteada como la piel del felino que inútilmente murió hace quién sabe cuánto.
Es tarde. Es de noche y el aire entra por la ventana cargado de olores. Siento hambre y una feroz necesidad de salir a correr sigilosamente; siento la angustia del encierro y la ansiedad del vasto monte, el anhelo de ser libre.

Debo salir ya, mi piel es parda y moteada y aunque la lámpara se ha roto al caer, aún veo bien. Y los olores me excitan y los sonidos me llaman. Y mis garras son filosas y mis dientes puntiagudos.

Afuera ha de haber un venado que ya se agita nervioso porque voy por él.

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© José Luis Rodríguez Pittí

Publicado por primera vez en el libro "Crónica de invisibles" (UTP, Panamá, 1999).

11 comentarios:

Mundos, viajes y boletos :::: dijo...

Enhorabuena por la "Piel de Tigre" y bienvenido sea!
Me encanta verte o saberte, me encanta el label que has destinado a "chamanismo" -tema que me atrae- y el uso del (c) que muchas veces he recomendado a colegas de las letras para poner en uso los derechos que tenemos como haber.
Un abrazo

José Luis Rodríguez Pittí dijo...

Hola Eyra. Gracias por el comentarios. Ese cuento, viejo compañero, antologado por otros (lo que me dice: gustado) representa un poco lo que es para mi escribir: ver el mundo con los ojos del chamán, con esa mirada con que algunos vemos el universo y nos maravillamos, así sea en lo simple o lo aparentemente sencillo, o en lo muy complejo. Esa es mi visión del mundo y la razón por la que titulé esta página así. Ojalá sigas visitándome,porque espero seguir publicando. Bienvenida siempre; sólo espero estar a la altura de lectores como tú.
Un abrazo, JLRP

Lilia Korsi dijo...

Me ha encantado éste cuento "Piel De Tigre y digo encantada, haciendo referencia a la raíz derivada del verbo "encantar", sinónimo de "embrujar".
Sin más palabras José Luis: Belleza.
Se despide de ti, con un abrazo fuerte desde el terruño de mi pc y a tu servicio, Lilia Korsi. Saludos...
Liliakorsi@yahoo.com

José Luis Rodríguez Pittí dijo...

Hola Lilia. Me alegra mucho que te haya gustado este relato, que para mi significa tanto, y que haya logrado transmitirte ese embrujo... Me halagas y te lo agradezco. Espero tenerte de vuelta pronto y quedo a tus órdenes. Un abrazo, JLRP.

Lizzie dijo...

Ahora si, leo algo al fin. Creo que este es mi favorito, aunque no haya leido ninguno otro. Los lectores tenemos derecho a opiniones asi, desmesuradas. Luego, queda en nosotros si nos echamos para atras. :p

Anónimo dijo...

Este relato es una buena pieza. Me recuerda lo que dijo alguién, no sé cuando y no sé cómo.. que el oficio del narrador es el arte primigenio, pues su aurora se pierde en la noche de los tiempos.

Piel de tigres y oficio epónimo... a la caza de lo real profundo que nos habita bordeando la razón en los límites de lo aparente.

José Luis Rodríguez Pittí dijo...

Anonymous: En efecto, la narración es la más antigua de las artes y uno de los primeros oficios. Tal vez el primero no escencial. Tan antiguo como el lenguaje, tan antiguo como lo humano. Es la aventura de la caza, la aventura de la vida, que continúa en la imaginación colectiva, en la mente simbólica y poderosa que nos hace los seres que somos.

José Luis Rodríguez Pittí dijo...

Hola Lissete: Los lectores son los dueños finales de los textos, pues son quienes los concluyen en su mente. Siendo así, tienes derecho a opinar en grande, en pequeño o a no hacerlo. A mí me hace feliz que tu desmesurado punto de vista se aplique a Piel de tigre. Con este relato me siento muy identificado, pues retrata esa capacidad del hombre de transformarse, aunque sea en el interior de su mente, como lo hacía el chamán primitivo que tomaba formas animales, viajaba como los espíritus. Es un poco lo que hace el escritor, chamán moderno que ve el mundo habitual, pero con una percepción diferente, un sentido distinto.

Gloria dijo...

Sencillamente me encantó la historia. No la había leído y me provoca más que una sensación lúdica. Te sigo felicitando, ahora, por creador. Saludos, Gloria

José Luis Rodríguez Pittí dijo...

Gracias, Gloria, por los comentarios. Y espero tenerte seguido de visita. Saludos, JLRP

Anónimo dijo...

Estimado Presidente de la Sociedad de Escritores de Panama, soy un escritor Italiano que vive en Santiago de Chile, desde Buenos Aires, cuente con mi apoyo en todas las causas que sean relacionadas con la Toma del Canal de Panama.
Lamentablemente en relacion a acuerdos politicos y a la utilizacion indevida de armas, desde Buenos Aires estan buscadome para matarme, despues las causas judiciales en la Fiscalia Numero 2,4, de Guaymallen en contra de un miembro del FBI, en la Fiscalia Centro Norte de Santiago de Chile contra un miembro del FBI, de Carabineros de Chile, contra un miembro del FBI, de la Sección Argentinos en el Exterior en contra de un Miembro del FBI, en la Seccion Argentinos en el Exterior contra la Central Inteligence Agency, Solicitud de Habeas Data, en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Paraguay, contra la Central Inteligence Agency.
Por otra parte vivi en Santiago de Chile con Asilo Politico, despues de residir en Toulon, Francia, y en Chiasso Federacion Suiza.
juansaladinochristianalberto@yahoo.es
Christian Alberto Juan Saladino
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