21.3.07

SUEÑO DE NATHAN BEDFORD FORREST LA CALUROSA TARDE EN QUE DECIDIÓ ABANDONAR EL KLAN

Lo mire a los ojos. Parecía no importarle mi presencia. Me senté con todos y con todos compartí el momento de íntima y extraña tranquilidad. Extraña paz. Extraña quietud. Al menos para mi, que sabía de antemano lo que iba a seguir.

A veces hablaba y todos lo escuchaban con detenimiento. Cuando lo hacía, dedicaba a todos miradas intensas, atentas. De pronto, anunció que uno lo traicionaría.

Y aquí algo raro sucedió: el tiempo se detuvo para todos, menos para él y para mí. Soltó el pan, dejó el caliz con el vino, y de un salto atravesó el largo espacio entre nosotros, colocándose a mi lado, acercando su rostro al mío lo más que pudo sin tocarme. Con fuerza me espetó: “Hipócrita... Memoriza bien lo que ves y díselo a todos: di que soy negro... ¡Qué el Hijo del Hombre es sólo un negro como ese que mataste ayer con saña!”.

Fue allí que desperté empapado en sudor.

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© José Luis Rodríguez Pittí
Publicado por primera vez en la Revista MAGA #60-61, Panamá, 2007.

2 comentarios:

Rapsodia Antillana dijo...

Acabo de revisar su sitio y por ahora estoy muy agradecido de ver que haya
sitios como los suyos. Verdaderamente me impresiona que al fin la juventud panameña se esmera por la literatura. Volvere a menudo a estar visitando y hare tarea mia de acudir a unas de sus veladas.

http://rapsodiaantillana.blogspot.com

José Luis Rodríguez Pittí dijo...

Bienvenido... Y muchas gracias por los comentarios. Aprovecho para felicitarlo también por su interesante sitio... Lo esperamos en cualquiera de los eventos literarios de la Asociación. En la página www.escritorespanama.com puede ver los últimos anuncios. Saludos, JLRP